Queremos entregarte las herramientas necesarias para que encuentres tu camino de superación a través de la autoayuda, automotivación, relajación, sanación, meditación, terapias alternativas y mucho más, en el marco de la espiritualidad
Siguiendo con nuestro ciclo de terapias alternativas, hoy veremos una nueva forma de curar, usando recursos naturales, como es la picadura de las abejas.
Esta terapia de sanación se utiliza principalmente en las dolencias de las articulaciones, huesos y dolores musculares, sanando con mucho éxito la artritis, artrosis, y dolores reumáticos en general.
Se basa en la inoculación del veneno de la abeja en forma controlada y sistemática, el cual estimula al organismo a producir los elementos necesarios para la autosanación.
Es un gran estimulador del sistema inmunológico, y un eficiente antimflamatorio natural, por lo que se obtiene gran efectividad en diversas afecciones, tales como:
Artritis reumatoide: Se supera la inflamación y el dolor
Artritis reumatoide juvenil: Recuperación de la movilidad.
Artritis traumática, Artritis psoriática: Efectividad: 85%, aplicaciones semanales varían entre cinco y quince, dependiendo de la antigüedad del mal.
Artrosis:
Supresión del dolor e inflamación
Efectividad: 85%, aplicaciones entre cinco y quince pinchazos semanales
Diabetes: Efectividad: 50%
Enfermedades Autoinmunes: Bloqueo del proceso degenerativo, recuperación total
Esclerosis Múltiple:
Bloqueo de proceso degenerativo, recuperación parcial
Efectividad: 75%. Aplicaciones semanales por uno o más años.
Esclerodermia: Bloqueo del proceso degenerativo, recuperación total
Osteoartritis:
Supresión del dolor e inflamación
Efectividad: 85%, aplicaciones entre cinco y quince pinchazos semanales
Lumbalgias:
Supresión del dolor
Efectividad: 100%, aplicaciones semanales: tres a cuatro.
Inflamación Nervio Ciático:
Supresión del dolor e inflamación
Efectividad: 100%, Aplicaciones tres picaduras a la semana
Discopatias:
Fin del dolor y de la inflamación
Efectividad: 100%, aplicaciones semanales tres a seis
Hombro congelado:
Recuperación total
Efectividad: 100%, aplicaciones semanales, tres pinchazos
Tendinitis:
Supresión del dolor y de la inflamación
Efectividad: 95%, aplicaciones semanales cuatro a siete.
La American Apitherapy Society, indica que la Apiterapia también es efectiva en las siguientes situaciones:
Piel: Eccema, psoriasis, ulcera tópicas
Infecciones: Laringitis, mastitis.
Vírales: Herpes simple 1 y 2, verrugas
Reumatológicas:
Bruxismo, espondilitis, codo de tenista, también los esguinces que generalmente sufren las personas que practican deportes, especialmente los futbolistas.
Cardiovascular: Hipertensión (crónica y aguda), varices.
Sentidos: Perdida de audición, vista, glaucoma, diplopia, iritis.
Aqui aprenderemos a hacer relexiología en las manos...partiremos por una muestra general, y luego dolencias específicas.
El primer video nos muestra una reflexiología general de limpieza de toxinas, estimula el sistema inmunológico y energizante.
http://www.youtube.com/watch?v=4mKL2H4H-Lw
Aqui veremos un video de reflexiología para el tratamiento del dolor de espalda alta y la cintura.
http://www.youtube.com/watch?v=szzwGzEzPBM
En este video aprenderemos a aliviar la tortícolis y los problemas de cervicales, con la reflexiología.
http://www.youtube.com/watch?v=CFWroxz7PCQ
En este video veremos como tratar la ciática a traves de la reflexiología .
http://www.youtube.com/watch?v=PtVIzu2Uv3I
Aqui aliviaremos con la reflexiología el asma, los reflujos, gases, y todas las dolencias relacionadas con el diafragma.
http://www.youtube.com/watch?v=9fmgOUbieOM
Reflexiología para problemas de bursitis, hombros y omóplato.
http://www.youtube.com/watch?v=UHUSPchV1uE
Para finalizar trataremos reflexiología en los ganglios linfáticos de la cabeza, para aliviar oidos, resfrío, dolor de garganta, ojos, y en general la cabeza completa.
Continuando con nuestro ciclo de terapias alternativas, veremos la reflexiologia podal a traves de una serie de videos que nos permitirán aprender a utilizar esta herramienta de curación conociendo los puntos claves y aplicando las diferentes técnicas para estimularlos y a través de ellos activar, relajar o curar afecciones en nuestro organismo...
En el primero veremos rodillas, piernas, organos reproductores, higado riñon y vesicula.
http://www.youtube.com/watch?v=6uSOJRHR3gU
Aqui veremos los puntos para estimular el sistema hormonal, y como podemos hacelo nosotros mismos.
Hoy veremos de que se trata la reflexiología, que es una ciencia milenaria, y hoy recién la ciencia está reconociendo sus efectos, y además es una de las terapias alternativas que podemos aprender y aplicarlas en nosotros mismos sin tener que recurrir a un terapeuta, sin embargo si se trata de un diagnóstico mayor, es preferible visitar un terapeuta calificado, que nos indique los puntos a tratar para obtener resultados.
Esta terapia se basa en los puntos de acupuntura, como muchas otras, pero esta se aplica principalmente en las terminaciones nerviosas de los pies, las manos y el rostro, las cuales corresponden a la totalidad de nuestros organos internos, los cuales podemos relajar, desinflamar, activar y aliviar dolores, presionando los puntos correspondientes.
Está dirigida a mejorar nuestro cuerpo físico principalmente.
Veremos a través de videos como podemos aplicarnos esta terapia nosotros mismos y cómo aliviar algunas dolencias, como el dolor de cabeza, de estómago, etc.
Aquí nuestro primer video, que nos enseña la reflexiología en el rostro y sus aplicaciones.
Hoy comenzamos un nuevo ciclo de temas para nuestro Crecimiento personal....con lo que podemos ayudarnos a nosotros mismos en el camino de nuestra toma de conciencia...de nuestra busqueda de luz y verdad.
Como dijimos anteriormente, la Autoayuda es la mejor opción si realmente queremos obtener un cambio en nuestro sistema de vida...desde la raíz hasta la manifestación de nuestro entorno.
Una poderosa herramienta en este propósito es la terapia...de sanación, alternativa, o como quieras llamarla, es un sistema de opciones que pudes elejir para sanar...para crecer...para cambiar.
Hoy veremos de forma sencilla lo que es una terapia...y lo que podemos lograr con ella.
Terapia es simplemente un tratamiento...una secuencia de acciones que buscan una mejoría, ya sea de una enfermedad, de una situación...de una dolencia.
Tememos la terapia científica, como la medicina, la psicología, la psiquiatría, etc.
Y tenemos por otro lado las terapias alternativas de sanación, que van desde las corporales, psiquicas, espirituales, emocionales y holísticas, que engloban la totalidad del ser como una unidad compleja que debe ser atendida integralmente.
Comenzaremos con las corporales, o las que se aplican focalizadamente a la parte física, para aliviar dolencias específicas, como por ejemplo, la quiropraxia.
La quiropraxia es una terapia dirigida especialmente a corregir las dolencias de la columna vertebral, y ya en algunos paises, es reconocida como una terapia formal, tan válida como la kinesiología y la traumatología.
Esta terapia debe ser aplicada por un terapeuta calificado, y se obtienen exelentes resultados.
También en el ámbito corporal, tenemos la Masoterapia, que como su nombre lo indica, es una terapia en base a masajes con las manos, los cuales pueden ser dirijidos a dolencias como atrofias de tipo muscular, lumbagos, ciática, y hasta para mejorar la estética, como son los masajes reductores o modeladores de la figura.
Aqui un video acerca del quiromasaje y para que se utiliza.
Esperamos que despues de tanta meditación hermosa, hayas descubierto la luz en ti...hoy cerramos el ciclo de meditaciones y comenzaremos a ver Terapias Alternativas, para contar con herramientas para sanar tambien nuestro cuerpo...los esperamos en este nuevo paso hacia la Luz.
MEDITACION 31 "Por eso, estad también vosotros preparados, porque cuando menos lo esperéis vendrá el Hijo del hombre" (Mt 24,44) Tarde o temprano brota en todo corazón humano el deseo de santidad, de espiritualidad, de Dios, o como se quiera llamar. Oímos a los místicos hablar de una divinidad que les envuelve por todas partes, que está a nuestro alcance y que, si fuéramos capaces de descubrirla, podría hacer que nuestras vidas tuvieran sentido y fueran ricas y hermosas. La gente tiene una vaga idea a ese respecto, y por ello lee libros y consulta a los gurús tratando de averiguar qué es lo que deben hacer para obtener esa cosa tan esquiva que llamamos "santidad" o "espiritualidad". Para lo cual prueban toda clase de métodos, técnicas, ejercicios espirituales y fórmulas... y, al cabo de años de inútiles esfuerzos, acaban desanimados y confundidos y se preguntan en qué se habrán equivocado. Y, por lo general, se culpan a sí mismos: Si hubieran practicado las técnicas con mayor regularidad, si hubieran sido más fervorosos o más generosos..., lo habrían logrado. ¿lograr qué? De hecho, no tienen muy claro en qué consiste esa santidad que andan buscando, aunque sí saben, ciertamente, que sus vidas siguen siendo un fracaso y que ellos siguen siendo unos seres angustiados, inseguros, llenos de miedo, resentidos, despiadados, avaros, ambiciosos y manipuladores. Por eso vuelven a emprender, con renovado ímpetu, el esfuerzo y el trabajo que creen imprescindibles para alcanzar su objetivo. Nunca se han parado a considerar algo tan simple como es el hecho de que sus esfuerzos no van a llevarles a ninguna parte. Lo único que van a conseguir con sus esfuerzos es empeorar las cosas, del mismo modo que empeoran las cosas al intentar apagar un fuego con más fuego. El esfuerzo no produce el crecimiento sea cual sea la forma que adopte (la fuerza, la costumbre, una determinada técnica o un determinado ejercicio espiritual), el esfuerzo no origina el cambio. A lo más conduce a la represión y a encubrir el verdadero mal. El esfuerzo si puede modificar la conducta, pero no cambia a la persona. Piensa en la mentalidad que subyace a la pregunta: "¿Qué debo hacer para alcanzar la santidad?". Es algo así como preguntar "¿Cuánto dinero tengo que gastar para comprar tal cosa?, ¿qué sacrificio debo hacer?, ¿a qué disciplina tengo que someterme?, ¿qué clase de meditación debo practicar para obtenerlo?..." Imagínate a un hombre que deseara obtener el amor de una mujer y, para ello, tratara de mejorar su apariencia, reconstruir su cuerpo, cambiar su conducta y practicar técnicas de seducción... De hecho, no vas a conseguir el amor de los demás a base de practicar técnicas, sino a base de ser una determinada clase de persona. Y esto no se logra con esfuerzos ni con técnicas de ningún tipo. Lo mismo sucede con la espiritualidad y la santidad. No dependen de lo que hagas (no se trata de una mercancía que pueda comprarse ni de un premio que pueda ganarse); depende de lo que seas. La santidad no es un logro, es una gracia. Una Gracia llamada consciencia, visión, observación, comprensión... Sólo con que encendieras la luz de la consciencia y te observaras a ti mismo y cuanto te rodea a lo largo del día; sólo con que te vieras reflejado en el espejo de la consciencia del mismo modo que ves a tu rostro reflejado en un espejo de cristal, es decir, con fidelidad y claridad, tal como eres, sin la menor distorsión ni el menor añadido, y observaras dicho reflejo sin emitir juicio ni condena de ningún tipo, experimentarías los maravillosos cambios de toda clase que se producen en ti. Lo que ocurre es que no puedes controlar dichos cambios, ni eres capaz de planificarlos de antemano ni de decidir cómo y cuándo tienen que producirse. Es esta clase de consciencia que no emite juicios la única capaz de sanarte, de cambiarte y de hacerte crecer. Pero lo hace a su manera y a su tiempo. ¿De qué debes ser consciente concretamente? De tus reacciones y de tus relaciones. Cada vez que estás en presencia de una persona (la que sea y en la situación en que sea), tienes toda clase de reacciones, positivas y negativas. Estudia esas reacciones, observa cuáles son exactamente y de dónde provienen, sin reconvención o culpabilización de ningún tipo, incluso sin deseo alguno, y, sobre todo, sin tratar de cambiarlas. Eso es todo lo que hace falta para que brote la santidad. Pero ¿no constituye la consciencia en sí misma un esfuerzo? No, si la has percibido aunque no sea más que una vez. Porque entonces comprenderás que la consciencia es un placer: el placer de un niño que sale asombrado a descubrir el mundo; porque, incluso cuando la consciencia te hace descubrir en ti cosas que te desagradan, siempre ocasiona liberación y gozo. Y entonces sabrás que la vida inconsciente no merece ser vivida, porque está excesivamente llena de oscuridad y de dolor. Si al principio sientes pereza en practicar la consciencia, no te violentes. Sería un esfuerzo más. Limítate a ser consciente de tu pereza, sin juzgar ni condenar. Comprenderás entonces que la consciencia requiere el mismo esfuerzo que el que tiene que realizar un enamorado para acudir junto a su amada, o un hambriento para comer, o un montañero para escalar la montaña de sus sueños; tal vez haya que emplear mucha energía, tal vez sea incluso penoso, pero no es cuestión de esfuerzo; ¡es hasta divertido! en otras palabras, la consciencia es una actividad muy fácil. Pero ¿te va a proporcionar la consciencia la santidad que tanto anhelas? Si y no. de hecho, nunca lo sabrás, porque la verdadera santidad, la que no se obtiene a base de técnicas, de esfuerzos, y de represión, es absolutamente espontánea. jamás vas a tener la menor consciencia de que se da en ti. Por lo demás, no debes preocuparte, porque la misma ambición de ser santo se desvanecerá en cuanto vivas, momento a momento, una vida plena, feliz y transparente gracias a la consciencia. Te basta con estar vigilante y despierto, por que así tus ojos verán al Salvador. No te hace falta absolutamente nada más: ni la seguridad, ni el amor, ni el pertenecer a alguien, ni la belleza, ni el poder, ni la santidad, ni ninguna otra cosa tendrán ya importancia.
Y cerramos el ciclo de meditación con este hermoso video, con música de un gran iluminado...Motzart. Esperamos nos sigan acompañando en este camino de búsqueda de nuestra Luz interior.
Meditemos en la luz..en nuestra capacidad para ver-claro o clarividencia, que es la base para conocer nuestra verdadera realidad...
MEDITACION 30 "La lámpara de tu cuerpo es tu ojo; si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará luminoso; pero, si está enfermo, tu cuerpo estará a oscuras" (Lc. 11 , 34) Pensemos que el mundo se salvaría si tan sólo fuéramos capaces de generar mayores dosis de buena voluntad y tolerancia. Lo cual es falso. Lo que puede salvar al mundo no es la buena voluntad o la tolerancia, sino la clarividencia. ¿De qué sirve que seas tolerante con los demás si estás convencido de que eres tú quien tiene la razón y de que quienes no piensan como tú están equivocados? Eso no es tolerancia, sino condescendencia. Eso no lleva a la unión de los corazones, sino a la división, porque tú te colocas arriba y pones a los demás abajo: unas posiciones que sólo pueden dar lugar a un sentido de superioridad por tu parte y a un resentimiento por parte de tus semejantes, originando con ello una mayor tolerancia. La verdadera tolerancia brota únicamente de una viva consciencia de la profunda ignorancia que a todos nos aqueja en relación con la verdad. Porque la verdad es, esencialmente, misterio. La mente puede sentirla, pero no comprenderla, y menos aún formularla. Nuestras creencias pueden vislumbrarla, pero no expresarla con palabras. A pesar de lo cual, la gente habla con entusiasmo del valor del diálogo, el cual, en el peor de los casos, es un intento camuflado de convencer al otro de la rectitud de tu propia postura, y en la mejor de las hipótesis te impedirá parecerte a una rana en su charca, que piensa que ésta (la charca) es el único mundo que existe. ¿Qué ocurre cuando se reúnen ranas de diferentes charcas para dialogar acerca de sus convicciones y experiencias? Ocurre que sus horizontes se ensanchan hasta el punto de admitir la existencia de otras charcas distintas de la propia. Pero aún no tienen la menor sospecha de que existe un océano de verdad que no puede ser encerrado dentro de los límites de sus charcas conceptuales. Y nuestras pobres ranas siguen divididas y hablando en términos de tuyo y mío: tus experiencias, tus convicciones, tu ideología... y las mías. El compartir fórmulas no enriquece a quienes las comparten, porque las fórmulas, al igual que los límites de las charcas, dividen; sólo el océano ilimitado une. Ahora bien, para llegar a ese océano de verdad que no conoce los límites de las fórmulas, es esencial poseer el don de la clarividencia. ¿Qué es la clarividencia y cómo se obtiene? Lo primero que debes saber es que la clarividencia no requiere demasiados conocimientos. Es algo tan simple que está al alcance de un niño de diez meses. No requiere conocimientos, sino ignorancia; no requiere talento, sino valor. Lo comprenderás si piensas en un niño en brazos de una vieja y fea criada. El niño es demasiado joven para haber adquirido los prejuicios de sus mayores. Por eso, cuando se encuentra cálidamente instalado en los brazos de esa mujer, no está respondiendo a ningún tipo de "clichés" mentales (clichés como "mujer blanca - mujer negra", "fea - guapa", "vieja-joven", "madre-criada", etc.), sino que está respondiendo a la realidad. Esa mujer satisface la necesidad que el niño tiene de amor, y es a esta realidad a la que el niño responde, no al nombre, la apariencia, la religión o la raza de la mujer. Todas estas cosas son para él absolutamente irrelevantes. El niño carece todavía de creencias y de prejuicios. Éste es el medio en el que puede dase la clarividencia, y para obtenerla hay que olvidarse de todo cuanto se ha aprendido y adquirir la mente del niño, libre de esas experiencias pasadas y esa "programación" que tanto oscurece nuestra forma de ver la realidad. Mira en tu interior, estudia tus reacciones frente a las personas y las situaciones, y sentirás horror al descubrir la cantidad de prejuicios que subyacen a tus reacciones. Casi nunca respondes a la realidad concreta de la persona o cosa que tienes delante. A lo que respondes es a una serie de principios, ideologías y creencias económicas, políticas, religiosas y psicológicas; a un montón de ideas preconcebidas y de prejuicios, tanto positivos como negativos. Considera, una por una, cada persona, cada cosa, y cada situación, y trata de averiguar cuál es tu predisposición con respecto a cada una de ellas, separando la realidad respectiva de tus percepciones y proyecciones programadas. Este ejercicio te proporcionará una revelación tan divina como cualquiera de las que pueda proporcionarte la Escritura. Pero no son los prejuicios y las creencias los únicos enemigos de la clarividencia. Hay otra pareja de enemigos llamados "deseo" y "miedo". Para que el pensamiento esté incontaminado de toda emoción, y concretamente de deseo, de miedo y de egoísmo, se requiere una ascesis verdaderamente aterradora. Las personas creen equivocadamente que su pensamiento es producto de su mente; en realidad es producto de su corazón, que primero dicta una determinada conclusión y luego ordena a la mente que elabore el razonamiento con que poder apoyarla. He aquí, pues, otra fuente de revelación divina. Examina algunas de las conclusiones a las que has llegado y comprueba cómo han sido adulteradas por tu egoísmo. Esto vale para cualquier conclusión, a no ser que la consideres provisional. Fíjate cuán estrechamente te aferras a tus conclusiones relativas a las personas, por ejemplo. ¿Acaso están esos juicios completamente libres de toda emoción? Si así lo crees, es muy probable que no te hayas fijado suficientemente. Ésta es, precisamente, la principal causa de los desacuerdos y las divisiones que se dan entre naciones y entre individuos. tus intereses no coinciden con los míos, y por esos tu pensamiento y tus conclusiones tampoco concuerdan con los míos. ¿Cuantas personas conoces cuya manera de pensar, al menos en ocasiones, se oponga a sus intereses? ¿Cuantas veces has conseguido colocar una barrera insalvable entre los pensamientos que ocupan tu mente y los miedos y deseos que se agitan en tu corazón? Cada vez que lo intentes, comprobarás que lo que la clarividencia requiere no son conocimientos o informaciones. Esto se adquiere fácilmente; no así el valor para hacer frente con éxito al miedo y al deseo, porque, en el momento en que desees o temas algo, tu corazón, consciente o inconscientemente, se interpondrá y servirá de obstáculo a tu pensamiento. Esta es una consideración para "gigantes" espirituales que han logrado darse cuenta de que para encontrar la verdad, lo que necesitan no son formulaciones doctrinales, sino un corazón capaz de renunciar a su "programación" y a su egoísmo cada vez que el pensamiento se pone en marcha; un corazón que no tenga nada que proteger y nada que ambicionar y que, por consiguiente, deje a la mente vagar sin trabas, libre y sin ningún temor, en busca de la verdad; un corazón que esté siempre dispuesto a aceptar nuevos datos y a cambiar de opinión. Un corazón así acaba convirtiéndose en una lámpara que disipa la oscuridad que envuelve el cuerpo entero de la humanidad. Si todos los seres humanos estuvieran dotados de un corazón semejante, ya no se verían a sí mismos como "comunistas" o "capitalistas", como "cristianos", "musulmanes" o "budistas", sino que su propia clarividencia les haría ver que todos sus pensamientos, conceptos y creencias son lámparas apagadas, signos de su ignorancia. Y, al verlo, desaparecerían los límites de sus respectivas charcas, y se verían inundados por el océano que une a todos los seres humanos en la verdad.
Este hermoso video es la propuesta para la meditación de hoy.